Amado hijo, en estos días difíciles no te olvides de mis advertencias, guarda mis mandamientos.

 Amado hijo:

En estos días difíciles, no te olvides de mis advertencias, que tu corazón guarde mis mandamientos. Aleja de ti todo odio, rencor, envidia y todo sentimiento que te haga daño. Yo habíto en tu corazón. Sáca tiempo cada día para leer mi Palabra. Solo así harás mi voluntad y te irá bien en todo lo que hagas. Aquel que medita en mi Palabra y la pone en práctica se le alargarán sus días y tendrá paz en su alma. Hoy quiero revelarte un secreto, escúchame con atención, cuando tú lees mi Palabra, la guardas en tu corazón y meditas en ella de noche y de día recibes fuerzas, protección espiritual y tu corazón se llena de paz. Tu mente recibe la sabiduría que te ayudará a construir una vida llena de alegría en donde se cumplen tus sueños ¿Qué es lo más importante para ti? Yo puedo hacerlo, solo ten fe y espera en mi. Medita en mi palabra y recibirás todo lo que siempre has deseado. ¡Ya lo verás!

¡Dios es bueno!