Amado hijo, tú dependes de mi, yo soy tu Padre y te amo, te daré todo lo que me pidas
Amado hijo,
Tu dependes de mi. Mira las flores del campo. No hilan, no tejen y yo las visto de hermosura tal que todos se sorprenden al verla, así haré contigo. Mira las aves, no trabajan y yo les doy el alimento para ella y su familia, así haré contigo. Recuerda: Yo Soy tu proveedor, confía en mi, las puertas se abrirán, el empleo llegará. Los hijos cambiarán. Y tus deudas serán saldadas, pues he puesto en tu mente mis pensamientos para que sepas qué y cómo hacer. Hijo, desde que estabas en el vientre de tu madre cuidé de ti y desde ahí, nunca me he olvidado de ti. Yo sé que has pasado momentos duros, pero yo he estado a tú lado, aunque físicamente no me veas, Yo he estado ahí, te di las fuerzas, la paz y el ánimo para soportar. Asi que vamos, ¡Ánimo, porque algo muy hermoso sucederá en tu vida! No te quedarás en derrota. La victoria es tuya, te pertenece. Hoy no te sientes bien, pero ya verás que todo cambiará. Tranquilo, dejame ordenar todas las cosas en tu vida, ¿me dejas? Hijo, tu dependes de mí, yo soy tu Padre y te amo. Por eso, hoy te digo, ánimo tu dependes de mi, te daré todo lo que me pidas.