No sigas este camino , evita el pecado ya sea de grandes o pequeñas cosas

 No te sientas seguro con tu riqueza, ni pienses ¡Me basto a mí mismo con todo lo que tengo! Pues lo puedes perder todo de la noche a la mañana... No te dejes arrastrar por la violencia o el deseo de tener: harán de ti su esclav. Y no disfrutarás la vida que se oculta detrás de las pequeñas cosas. No digas: ¡Nadie me lo impedirá! Recuerda, que tu propones y yo dispongo de todas las cosas... No digas: ¡Pequé y no me pasó nada! Pues yo soy paciente, me tomo mi tiempo, sin embargo, debo ser justo... No estés demasiado seguro del perdón cuando acumules pecados. Pues quien peca premeditadamente, se burla de mí. No digas: ¡La misericordia del Señor es grande, perdonará mis pecados por numerosos que sean! Porque en mi, se encuentran misericordia y reprobación. Mi colera se deja caer sobre los pecadores. No tardes en volver a mí, no lo postergues cada día más, no sea que llegue el día del ajuste de cuentas, se encenderá de repente mi cólera y tú perecerás. No cuentes con las riquezas mal adquiridad, de nada te servirán el día de la desgracia. No te dejes llevar por la corriente, no estés en dos caminos a la vez, esto es propio del pecador que usa un doble lenguaje. Mantente firme en tus convicciones y sé un hombre de palabra. Aprende a escuchar y tómate tu tiempo para responder. Si sabes de qué hablas, respóndele a tu interlocutor; si no, guardará silencio. Tus palabras te pueden traer gloria o descrédito; la lengua de un hombre prepara su caída. ¡No permitas que te consideren como un mendigo o como un tramposo! Un ladrón atrae sobre sí la verguenza, pero el hipócrita también tendrá su condenación. Hijo finalmente. Evita el pecado, ya sea de grandes o pequeñas cosas, no te conviertas en enemigo del que era tu amigo. Encontrar un amigo, es como ganar un tesoro.