Si no te abandoné ayer, no te abandonaré hoy
Si no te abandoné ayer, no te abandonaré hoy. Siempre estuve contigo. En tus días malos, en los buenos, en tiempos de alegría y de aflicción. No te rechacé. No me olvidé de ti. Párate firme si estás sintiendo que tu fe se debilita. Habla en voz alta esas promesas que te di. Ve y avisales a los que te causan problemas que yo estoy contigo todos los días hasta el fin. Tú dependes de mí, aférrate a mi gracia. No te pongas a darle vueltas en tu cabeza a esas dudas de que si te mereces o no te mereces tanta bendición. Si me vas a creer acepta esta bendición que te doy, cuando la recibas en tus manos se multiplicará en dones y bellos regalos. Al fin, tendrás lo necesario para bendecir a tu familia y para repartir entre los necesitados. Tendrás abundancia de pan, salud, fortaleza y paz, pero tienes que usar tu fe y venir a tomar estas bendiciones. Ya, no dudes más. No camines hacia atrás. No te ocultes de mi presencia en la oscuridad. Te estoy hablando, porque quiero que vengas y quiero responder a tu oración. Quitar de ti y de tu familia, toda maldición y enfermedad. No estoy buscándote para quitarte algo pero si lo hago es que aún cosas mejores te voy a dar. Estas entrando a un momento importante y decisico. Has cambiado tanto. No eres el mismo de ayer. Ya estás listo. Vas a tomar decisiones con seguridad. No le andes pidiendo opiniones a los que solo piensan en negatividad. No trates de quedar bien con nadie. Hay muchos que no quieren que seas bendecido y cuando vayas a notificarles los pasos que vas a dar tratarán de desanimarte y hacer que te regreses al lugar de donde saliste, derrotado y caído pero no será así. Porque yo estoy contigo. Vas a caminar sin detenerte y cuando llegue el tiempo de que las puertas se abran, vas a usar tu fe y junto a ti, yo también entraré. Van a huir todos los problemas que te hacían desfallecer. Voy a poner en tus manos maravillosas bendiciones, pero quiero que las cuides, úsalos con sabiduría para que se multipliquen y se conviertan en el fundamento de una bendición mayor y cuando lleguen el momento, tu familia y tu darán pasos gigantes hacia una tierra y un futuro mejor. Anima a tus hijos a la educación, impulsalos para que tengan sueños grandes. Ellos también pueden servirme de muchas maneras con sus talentos y sus inteligencias pueden transformar familias y naciones enteras, en tu propia casa están creciendo los héroes y los líderes del mañana antes de mi Segunda Venida. Ellos serán instrumentos de mi Palabra. Serán usados en gran manera pero esto solo puede suceder si en tu hogar me honras y tus hijos lo ven. Quiero que tu conducta y tu manera de Ser dé testimonio de tu fe. No te aferres nunca a que tienes mal carácter, que así naciste y nadie puede cambiarte, pues para mí no hay imposibles. Puedo cambiar rocas y piedras en corazones tiernos. Aquellos que solo hablaban con gritos ahora reirán como niños. Pondré brasas encendidas en los labios de quien con sus palabras me ofendían y ya solo hablarán frases dulces como la miel. Así yo puedo cambiarte para que tu familia vea que mi poder es real y aunque el mundo los ataque por causa de su fe. Aunque les digan que no existo que por ustedes nada puedo hacer. Creeme ahora que en tu hogar se manifestará mi gloria. Tus vecinos verán mi resplandor por la noche y los ángeles brillarán en cada esquina de tu casa. La gente se sorprenderá con las cosas sobrenaturales y milagrosas que en tu hogar pasan. Muchos vendrán y ustedes pondrán sus manos sobre ellos en respuesta a tu oración. Yo mismo levantaré a los enfermos. Arreglaré sus problemas, sanaré sus heridas. Esta empezando un avivamento espiritual maravilloso en tu familia. Estás en los últioms tiempos y muchos lo anuncian. Quieren saber los misterios de mi venida pero en sus corazones no me buscan. Yo solo revelaré mi amor a aquellos que me crean con sinceridad e integridad que no teman entregarme su alma, llevar mi palabra y entregar sus propias vidas por causa de este mensaje y por amor a los demás. Esta es la palabra poderosa que estoy sembrando en ti ahora, fijate bien en que lugar la estás escuchando y guarda en tu corazón el día y la hora. Ponte de pie y mira hacia el horizonte lo más lejos que alcances a ver. Yo usaré tu vida para llevar mi gloria a esas tierras lejanas, en un suelo extranjero, escucharás idiomas que tu no hablas pero yo te voy a tocar y mi Santo Espíritu se manifestará a través de tu familia y de ti. Se está iniciando una revolución espiritual. Amén.