Ven de nuevo a mis brazos, deja atrás las preocupaciones que te causa este mundo

Hijo:

Ven de nuevo a mis brazos. Corre a refugiarte en tu Padre celestial, que te ama tanto. Deja atrás las preocupaciones que te causa este mundo. Serás muy bendecido. Te sentiras muy amado si tan solo me das unos segundos, te abriré tu vista espiritual para que veas la realidad. Que a pesar de todo lo que sucede a tu alrededor, siempre te trato de demostrar que mi amor te rodea y te cubre. Te hace sentir una inmensa paz y seguridad, en el lugar donde estes. A cualquier hora del día. Tan solo abre tus ojos y mira. Siente a tu alrededor, esa brisa celestial. Que susurra en tus oídos palabras de cariño y Santo amor. No hay lugar en el universo donde seas más amado. No puedes alejarte de mi pensando que nunca te he cuidado. Por eso te mando estas palabras para que nunca olvides que hay alguien que sí te ama y se preocupa por ti. Tal vez te sientas decepcionado del amor imperfecto que muchos te han mostrado y te entiendo. A veces se espera demasiado de las personas pero en este día párate con valentía y decide aferrarte al amor verdadero, santo y perfecto. Que no te falla ni desaparece. No huye cuando los problemas crecen, no te traiciona buscando a otra persona a quien amar. Este amor es tuyo y nadie te lo puede quitar. Recuerda que soy todopoderoso. Estoy en todo lugar. Amo a todos por igual pero este amor es único y diferente para las personas que lo buscan y lo quieran. Haré una obra diferente en cada persona. Una transformación eterna para todos aquellos que creen en mí y a mis promesas se aferran, que creen con sencillez, que buscan de mi sabiduría, que entiendan que les estoy dando una misión y un propósito para que alcancen bendiciones maravillosas en esta vida. Tú caminas a diario en este amor infinito. En mi amor te mueves, en mi cariño te bendigo. Recibes consuelo y aliento en esta amistad tan hermosa que cada día crece y crece hasta el infinito. Estás probando el gozo y la paz tan inmensa. Que solo se viven en el paraiso, lugar puro y perfecto en donde tú y muchos más vivirán por la eternidad. Pongo en tu dedo los anillos de las promesas. Si tu crees en mi palabra muchos milagros poderosos sucederán mientras estés en esta tierra, tú tienes el tamaño de fe que debes de tener. Ni más ni menos. Si tu fe es como un grano de mostaza, es todo lo que necesitas. No hay razón entonces para que camines en temor y miedo. Para que tiembles ante las situaciones que enfrentes. Mi poder está en ti. Nadie te puede vencer y aunque no eres una persona perfecta en cuestiones humanas, en verdad estás viviendo una vida espiritual que muchos quisieran vivir pero alejados de mi nunca lo lograrán. Usa estos recursos que mi palabra te da. Estás sentado junto a mí en las regiones celestiales. Derramo sobre ti dones y talentos especiales. Date el valor que tienes, pero demuestralo con la humildad de corazón y siendo amable. Tratando con gentileza a los demás a tu alrededor. Cuando piensas que eres débil, puedes gritar: fuerte soy. Puedes gritar: nada puede vencerme. Cuando te enfrentes a la tentación. Estas palabras que escuchas son promesas reales y efectivas. Tú me amas y me sigues. No tan solo porque vale la pena. Esto vale tu vida. Tu futuro. Tu eternidad y todas las bendiciones también en esta tierra puedes recibir y gozar. Muchos piensan que seguirme es difícil pero yo te digo pon en mi mano mis preocupaciones y tu ansiedad. Tus anhelos y tus sueldos. No te aferres a riquezas materiales. No busques las vanidades de este mundo. Aprende a ser como yo soy, manso y humilde de corazón y hallarás descanso para tu alma. Mis mandamientos no son difíciles. No es pesada mi carga. Quiero quitar todo peso doloroso y mortal de tu espalda. Voy a sanar toda herida que con dolor lastima tu alma. Puedo y quiero quitar toda confusión de tu vida. No he venido a causarte problemas. Tengo la solución para tus problemas y para tus conflictos tengo la salida. Muchos te van a criticar por causa de tu fe. Tus enemigos tratarán de desanimarte a que me sigas y recibas los dones que pronto vas a ver. Tu lucha será difícil. Si le das mucha importancia a lo que piense la gente. Pero si pones tu mirada en el premio final. En la corona de vida que yo mismo te voy a dar, si estas dispuesto a confesar mi poderoso nombre frente a la humanidad y si confías con la fe inocente de un niño que te amo por siempre y te protegeré yo mismo de todo peligro. Entonces tu caminar será suave y ligero, viviendo y recibiendo bendición tras bendición. Mientras tus enemigos son derribados hasta el suelo. A mis ángeles mandaré para que cuiden tus pies para que no tropieces, para que ninguna acechanza del mal te tome por sorpresa. Tu vida sobrenatural es real. Es espiritual. Es eterna. Vívela ahora. Recibe mi bendición.

Amén.